Métodos Teológicos

Una página de los/las estudiantes de la materia Métodos Teológicos, I.U. ISEDET, Buenos Aires, Argentina (2008)

Wednesday, August 30, 2006

Karl Barth I

3. (30/8) Karl Barth (La Palabra) *
Barth, Bosquejo de Dogmática, pp.15-23.Barth, Introducción a la Teología Evangélica, pp. 31-79.


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11 Comments:

At 9:49 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

Tema: Objeto de la dogmática
Autor :Karl Barth

Karl Barth se propone reflexionar sobre qué es la Dogmática Evangélica.
Su propuesta es la de una ciencia que intenta comprender y expresar, señalar determinados hechos, y ofrecerlos en forma de doctrina.
En su monumental obra ( conocida como “ El Elefente Blanco” ) realiza en forma sistemática su pensamiento.
En las lecturas realizadas , que corresponden a una serie de clases dictadas en la Universidad de Teología, su audiencia eran estudiantes.
El énfasis en lo didáctico nos permite realizar una aproximación a su pensamiento.
El planteo de recuperar el Espíritu en la teología, es un aporte sumamente importante.
Una teología sin Espíritu, es uno de los fenómenos más alejados del cristianismo.
Otro punto interesante es su afirmación sogún el cual la teología no debe apropiarse de ningún dogma, ninguna frase confesional del pasado de la Iglesia sin examinarla y sin haberla medido con la Sagrada Escritura, es decir, con la Palabra de Dios.
Barth señala que no toda teología “ protestante” es teología evangélica. Reconoce que también existe en el ámbito romano, como ebçn el ortodoxo oriental.
Otra perla de lam exposición de Barth es que la teología no es una tarea de la que cualquiera que comparte el ministerio pueda dejar en manos de cualquier otra persona, como si ésta fuera un hobby para algunos dotados e interesados.
La teología debe involucrar a todos los miembros de la comunidad cristiana y no a una cúpula jerárquica que determine que es lo que se debe creer o cómo interpretar las Escrituras.

Pablo Almeida

 
At 6:31 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Al analizar el objeto de la dogmática, la predicación del Evangelio, Barth nos acerca a la ciencia que expresa el contenido del mensaje de las Sagradas Escrituras, en la Iglesia.
Se le asigna el título de Teología Sistemática, situándola entre la Exégesis y la Teología Práctica.
El autor manifiesta que el camino a seguir en la reflexión habrá de quedar al arbitrio de cada uno, ya que no existe ningún método necesario ni prescrito de Dogmática Cristiana.
Me parece que si bien no se puede absolutizar un método de Dogmática, hay algunos criterios que durante mucho tiempo se tuvieron en cuenta y fueron empleados en la reflexión cristiana acerca de Dios, los cuales pueden ser revisados, repensados y reelaborados.

En su introducción a la Teología Evangélica, Barth presenta a la Teología como la ciencia que trata de percibir a Dios, de comprenderlo y enunciarlo. Y en cuanto a la Teología Evangélica, como la que hace referencia al Dios que se revela en el Evangelio.
Coincido con el autor en que la tarea de la teología evangélica, es escuchar, entender y transmitir la Palabra de Dios, encarnada en Jesucristo y dirigida a la humanidad. Y me parece importante que para esta misión particular, quienes nos encaminamos en la reflexión teológica, sepamos tener definido el contexto desde el cual escuchamos, el “lugar teológico” desde donde comprendemos y las situaciones que serán iluminadas con el mensaje que retransmitimos.
Es muy valioso para nuestro tiempo encontrar en la comunidad, el lugar de la teología frente a la palabra de Dios y sus testigos. Hoy estamos necesitando de comunidades insertas en el mundo, aquellas que hablan no solamente con palabras, sino más bien, con el solo hecho de existir y el servicio solidario que brindan especialmente a las personas excluidas, marginadas y necesitadas.
En este sentido creo que es una fuerte invitación a concretar el servicio y la función específica de teólogas/os en la comunidad. Esta tarea sin duda provoca algunos conflictos sobre todo cuando existen diferencias entre lo que hoy se transmite y no coincide totalmente con lo que decían nuestros padres.
Se podría ampliar la mirada del autor con respecto a dar un valor absoluto y único a la verdad como cuestión a la cual debe responder la Teología, en la confianza de que el Espíritu es la verdad. Es muy importante que la actuación en el ámbito del Espíritu, surja como espacio abierto para repensar partes de verdades que habría que contemplar y también dejar expresar la novedad del mensaje del Evangelio.

Mariana Rosa Serrano

 
At 9:47 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

1. “En la Sagrada Escritura la teología no tiene que ver con un testimonio monótono sino con un testimonio sumamente polifónico de la obra y la palabra de Dios”. “(...) dentro de cada uno de los dos testamentos suenan muchas voces distintas” (Introducción a la Teología Evangélica p. 56-57). Es interesante la diversidad que Barth rescata de las Escrituras y no la ve como complicaciones a la hora de hacer teología. Sino que ésta debe de trabajar en la variedad de voces, producto de distintos testimonios (individuos), condiciones sociales, culturales, etc. Lo cual es muy interesante para pensar el ecumenismo, la misma teología evangélica es ecuménica porque en la variedad busca entender y percibir al Dios revelado en el Evangelio.
2. Es evidente que Barth es Cristocéntrico, y critica junto a sus contemporáneos a los teólogos liberales que pusieron en énfasis en la biografía de Jesús y los aspectos más importantes de sus personalidad, la primer búsqueda del Jesús histórico. Por tanto Barth rechaza esto y desea volver al Cristo de la Fe, visto esto en el énfasis que pone en la Revelación. Quizás en el momento de la Segunda Guerra Mundial era necesario afirmar y recuperar al Dios Revelado, pero para nuestros días considero que no es suficiente para hacer frente al fin del monopolio eclesial. La figura de Cristo está en boca y manos de todos/as lo cual dificulta una objetividad sobre Él. Y considero que es necesaria intentar buscarla por medio de las investigaciones sobre el Jesús Histórico, que realizan otras ciencias junto a la teología y nos brindan más información sobre Él.
Lo cual no significa que esté en contra del Cristo de la Fe, sino que pienso que sería interesante encontrar la compatibilidad entre ambos, que nos permita realizar una teología actual y cristiana. No sé si es posible de hablar sobre una relación dialéctica entre ambos, pero podría ser una opción.
3. Por último considero interesante el postulado que hace sobre que cada cristiano/a está llamado a ser teólogo/a. Porque generalmente en las comunidades se separa el llamado pastoral del llamado teológico, pensando que los teólogos/as sólo están en la universidad y no están interesados en las problemáticas cotidianas comunitarias. Y se realiza una gran diferencia entre pastores/as y doctores/as. Aceptar este llamado teológico requiere mucho compromiso con Dios y con la propia comunidad. Es un trabajo de elaboración, pensamiento, planificación, oración y reflexión. Y que no debe ser individual sino comunitario, la comunidad interesada por responder al llamado de Dios: “(...) los testigos de segunda instancia, también ellos, la comunidad, destinados y autorizados a proclamar la obra y la palabra de Dios en el mundo” (introd. T. E. p. 71).

Laura Sol Lombardo

 
At 12:14 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Ambos libros resultaron de ciclos de clases: en Bonn, 1946 y en Chicago y Princeton, 1962. El avanzado del Bosquejo de Dogmática es muy profundo, presentando una situación frágil entre las ruinas del Kurfürsten Schloss, poco tiempo después de la guerra, cuando preguntas de fe y identidad fueron muy marcadas.

En el primero capitulo de Bosquejo, Barth sugiere la dogmática es una ciencia (notamos una conexión con la lectura de Küng) cuyo objeto es para entender y explicar la fe histórica bajo de la luz de la Biblia y las Confesionales. El sujeto de la dogmática, lo que la hace, es la iglesia porque ella tiene la responsabilidad de proclamar el evangelio. Su conocimiento es histórico y pues, defecto, que es una causa de fidelidad en lugar de orgullo. Mientras estoy de acuerdo con la dogmática como el trabajo corriente por la iglesia, quiero cuestionarle a Barth a su limitación de este trabajo a la comunidad de fe. Como nota, la iglesia es errónea; como todos sabemos de sus hechos en alemana durante los 30s y en muchos más lugares y tiempos en su historia. También, existe bastantes ejemplos de intervenciones y explicaciones importantes de personas afuera de la iglesia, p.ej. la interpretación del evangelio de Mateo en la película del marxista Passolini. Entonces, quiero desafiar la noción que la iglesia es el único lugar del quehacer teológico.

Un tema bartiano clave es el lugar central (y totalmente otro) de las escrituras sagradas. En la predicación y la proclamación más amplificada, la iglesia traduce la palabra al mundo contemporáneo. La dogmática ha de medir la predicación con la Biblia. Otra vez, quiero notar el papel de la experiencia, y la posibilidad de adquirir una nueva percepción de la Biblia por la experiencia cotidiana y cultural. Por supuesto, Barth hace una gran distancia entre la palabra de Dios y la cultural humano, y con buen razón. No obstante, las escrituras y más, los confesionales son trabajas humanas. Son de la experiencia de alguien y por eso razón, podemos cuestionarlas por nuestra experiencia y la experiencia de los otros, incluso los críticos firmes de la fe cristianismo.

En Introducción, Barth distingue entre las teologías humanas por medio de adjetivos. Creo que su diferenciación es una consecuencia de la experiencia de la iglesia en alemana durante el guerra cuando había narrativos conflictos de la fe. Entonces, Barth hace un enfoque en la teología evangélica que tiene una relación fuerte con el evangélico del NT y también con la Reforma Protestante y resume su cuatro puntos clave: Dios es siempre más que podemos imaginar; la autorevelación de Dios hace un desafío; Dios hace en la historia; Dios no es inhumano sino Immanuel. Creo que la paradoja entre Dios más allí y Dios con nosotros es al corazón y hay problemas cuando cambiamos demasiado hacia uno en detrimento de lo otro.

En los próximos capítulos, dice de la relación entre la palabra, los testigos, la comunidad y el espíritu. Dice que la teología (incluso las escrituras como teologías) es un respuesta al palabra de Dios que dice al mundo y habla de la alianza humana-divina. Aunque la iglesia no tiene acceso directo a la palabra, tiene el espíritu que le ayuda a proclamar la palabra al mundo contemporáneo. Barth observa el testimonio polifónico de la Biblia pero me parece no hay una admisión suficiente de las voces absentes en las escrituras, y por eso, la necesidad de tener un canon abierto a nuevas interpretaciones del palabra. Obviamente Barth aboga por la presencia de ‘la corriente fresca del Espíritu’ (Barth 1986:77) en la teología pero en mi opinión, le falta un dialogo más libre entre la Biblia y la fe de todos y todas.


rachel starr

 
At 4:05 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Objeto de la Dogmática 15 – 23
En Bosquejo de Dogmática
Kart Barth

Me parece un capítulo corto e interesante. Los puntos que puedo resaltar de esta lectura se relacionan en primer lugar con la concepción que Barth propone de la dogmática como una ciencia. Su propuesta de las limitaciones que ésta tiene como tal, me parecen muy acertadas. Sin embargo me parece pertinente que si bien no se puede jactar de una certeza absoluta, tampoco se debe ir al otro extremo de una relatividad absoluta (un buen oximoronismo para dar a pensar a los posmodernistas). Me parece que este es un extremo al que muchos se adhieren, dada nuestra mentalidad dualista o cartesiana, como se prefiera, es la falta de reconocimiento de la certeza. No me refiero a una certeza absoluta, sino un conocimiento que permite al hombre tener cierto grado de certeza de tal manera que no se mueva en la gran interrogante de la flexibilidad de lo relativo.

Me parece también que el grado de humildad necesario para no creer, o pretender poseer todas las respuestas acerca de Dios y de la vida es necesarias, y de hecho saludables. Es por esto que Barth presenta la dogmática como “un intento” que también describe como provisional y limitado. Este es un gran paso para alguien que se movía entre las pretensiones del modernismo. Me parece que esta afirmación es mucho más fácil de aceptar en la época histórica en que estamos viviendo.

Me parece fantástico el papel que Barth da a las Escrituras, me adhiero a esta posición. Así como la idea de mantenerse fiel en lo poco que hemos recibido. Claro que el concepto de las Sagradas Escrituras puede ser ampliamente debatido, pero creo que Dios puede actuar por sobre los errores y carencias de los humanos, o como dice Míguez Bonino, a pesar de ellas. Creo que, también hace una buena labor al reconocer la importancia de la tradición, ya que ésta no se despega de la historia de la Iglesia. Mucho se ha estudiado, reflexionado y escrito como para que se deje de lado sin ser considerado. Si bien, hay cosas que deben ser cambiadas y otras que tienen que ser contextualizadas, existe una riqueza de conocimiento e historia que es de donde venimos. Pero es cierto, la tradición nunca podrá equipararse a la autoridad de las Escrituras.

Me gusta la posición que da a la Dogmática, o teología sistemática: entre la exégesis y la teología práctica. Es de esta manera que su importancia incumbe tanto a la parte académica como a la práctica.

Por último, una de las dudas que me surge es la decisión del traductor de hacer uso de mayúsculas para algunos sustantivos y no para otros. Como un ejemplo los del primer párrafo de la página 18. En el que Historia, Naturaleza Ciencia y Estado tienen esta connotación de algo superior junto a cultura, usos, costumbres, historia del arte, historia de la sociedad, ya que en alemán son indistinguibles.


Guillermo Bernáldez

 
At 7:45 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

Barth parte de la dogmática como ciencia, esta ciencia debemos entender como intento de comprender y exponer, investigar y enseñar con respecto a un objeto y campo de acción determinados
También afirma que la dogmática cristiana es un intento de comprender, expresar, de ver, de oír, señalar determinados hechos y luego ofrecerlos en forma de doctrina.
Por tanto, en toda ciencia se trata de un objeto y de un campo de acción. En la dogmática admitimos la investigación y doctrina de ese objeto y campo de acción.
Entonces el sujeto de la dogmática es la iglesia cristiana ya que es el lugar de la colectividad humana, al que ha sido encomendados el objeto y la acción, es decir la predicación y el evangelio.
A mi entender, Barth con su definición de la dogmática como ciencia, y su objeto es conocer y hablar de Dios, siendo sujeto de estas dos acciones, el pastor o teólogo donde puede ser cualquiera de nosotras/os o todos/as, y no alguien que tenga estudios; y el espacio, el lugar desde donde se debe hablar, la iglesia y no un lugar abstracto.
La dogmática se encarga de ordenar ideas encontradas en la Biblia para comunicar y proclamar en la tierra (iglesia, parque, casa, etc.), el lugar de acción de la dogmática, no es algo caído del cielo, sino un ejercicio humano en busca de evitar la desviación de la tradición y mostrar a Dios.
La dogmática es una ciencia crítica obligada a comenzar renovadamente por el principio.
La dogmática es el examen de la doctrina y predicación de la iglesia, verificado desde el punto de vista de la iglesia. Esto significa que la dogmática ha de medir la predicación de la iglesia con la medida de las Sagradas Escrituras según el AT y el NT.
La Biblia es la revelación de Dios en la Historia y cimiento de la Iglesia. Mientras que los escritos confesionales nos cuentan la experiencia de la Iglesia a lo largo de la historia, este segundo no es mas importante que el primero, aveces por regirnos a estos dejamos de lado lo trascendente que podemos encontrar en las Escrituras, por lo tanto hay que tener en cuenta para anunciar el mensaje en nuestro medio actual.

BARTH, Karl Introducción a la Teología Evangélica, Trad., E. De Demonte, Buenos Aires, La Aurora, 1986, pp. 31-79.
Y en la Introducción a la teología evangélica, también en su primer capítulo, nos habla sobre la teología, una ciencia que busca A Dios, al Dios vivo que es Espíritu y poder y que se presenta en el Evangelio, tratando de comprenderlo y anunciarlo. Se refiere sobre todo a la teología evangélica y trata de definirla como aquella que trabaja con la autorevelación de dios, la fe y la razón. No somos los hombres quienes hablamos de Dios, sino Dios es el que nos habla mediante el Emmanuel, en la historia y que por lo tanto debe estar vivo De ese Dios es a quien el se refiere.
La teología es un constante hablar de la Palabra: escuchar la Palabra de dios que se nos revela continuamente en nuestro actuar, y responderle con nuestras imperfecciones humanas. En la Biblia encontramos la alianza que Dios estableció con los israelitas revelándose parcialmente y luego definitivamente con todos los hombres con Jesucristo al hacerse hombre. En un principio estaba con los hombre y luego (como ahora) entre los hombres. Gracias a esta revelación en el pasado podemos creer en su revelación hoy, gracias a los seres humanos que escucharon y respondieron a la Palabra de Dios, que fueron testigos de ella, contamos hoy con una obra con pensamientos humanos que nos acerca un poco más a Dios. Desde la teología se sigue siendo testigo pero de segunda mano. Pero hay que tener en cuenta que no es una tarea que abarque nuestros pensamientos sino lo que nos revela Dios, y por lo tanto debemos estar abiertos a escuchar otras ideas a veces en contradicción a las nuestras. Hay muchas comunidades de fe y cada una escucha a Dios según el lugar que le toca vivir y sus tradiciones. En la Biblia encontramos ya muchas comunidades y el pensamiento de cada una que en muchas partes no coinciden pero forman parte de una misma Palabra que nos debe ayudar en nuestra fe en Dios hoy.
En fin la Teología es una ciencia que busca a dios basándose en las Escrituras que constituye una respuesta de una conversación entablada con Dios, enmarcada por el Espíritu Santo, que es la manera en que se manifiesta hoy dios y guió a los que pusieron por escrito esta manifestación que encontramos en la Biblia.
Me parece interesante esto de la revelación de Dios en la Biblia con diversidad: Dios no se revela a todos de la misma manera. Y con respecto a esto la importancia de la comunidad para realizar teología o para hablar de Dios aunque no explica bien que es la comunidad y la función que cumple. Como así cuando habla de los testigos no aclara por que algunos testigos quedaron en el canon y otros no, ¿cuál era su diferencia?
Me parece que queda encerrado en la Biblia y no ahonda sobre como se manifiesta Dios ahora y si se manifiesta en nuestros días. Habla de los escritos confesionales pero como historia y no como diálogo entre Dios y los hombres.
No me queda claro cuál es la diferencia entre Dogmática y Teología: las dos son ciencias que hablan sobre Dios y se basan en las Escrituras, necesitan a una comunidad, actúan en el mundo...

Tania Barrios

 
At 11:16 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

1) Para Barth el objeto de la Dogmática -o más propiamente Teología Sistemática- es dar una forma más pura al mensaje de la iglesia. La Dogmática es una ciencia que intenta críticamente enseñar, investigar y comprender ese objeto.
Me gusta la actitud que propone el autor en tanto que plantea una ciencia, pero una ciencia con una actitud modesta y sencilla (Tal vez porque durante muchos siglos la teología ha tenido una actitud muy soberbia con respecto a las otras ciencias y al mundo en general) Dice: "...la dogmática cristiana será siempre un pensar relativo y falible, y relativas y falibles serán siempre también su investigación y su expresión." De tal manera, también nos anima a la esperanza de saber que los que vendrán después de nosotros tendrán un pensamiento diferente al nuestro, y llevarán probablemente a un cambio de paradigma. Nuestras inquietudes, reflexiones y saberes de hoy quedarán en el pasado. Esto nos permite pensar en una ciencia que evoluciona, dinámica y viva como el mensaje que proclama.
2) Barth intenta en este capítulo de su Introducción a la Teología Evangélica fijar el lugar de la teología a partir del Logos, de los Testigos, de la Comunidad y del Espíritu. En la clase sobre los Testigos el autor señala la posición única y prominente de los profetas y apóstoles. "...prominente en virtud de su situación histórica particular y del servicio particular para el cual han sido llamados y preparados." Han sido los "videntes" y los "oyentes" de la historia de Israel. Con todo, me parece que estos "testigos" no tienen esa tal prominencia, ya que eso nos hablaría de una única y clausurada revelación de Dios acaecida en un determinado pueblo y en un determinado momento histórico. Yo creo que hoy también Dios se nos revela, se revela en el corazón de cada hombre y mujer, en la realidad de los pobres y excluidos. Nuestra dignidad de hijos de Dios no es menor que la de los apóstoles o profetas; en tal caso es igual. De lo contrario, tendríamos que pensar en un Dios parcial o elitista que seleccionó a un pueblo y a unas personas. En consecuencia, cuando Barth señala "Por lo tanto, la teología tiene su lugar una vez y por todas por debajo de los escritos bíblicos", me pregunto si hoy no podríamos expresar esto en términos más orgánicos; esto es, que tanto la Palabra de Dios como la teología nos revelan unidas y potenciándose una a la otra (con lo pasado y lo presente, lo revelado a los apóstoles y profetas, y a los hombres y mujeres postmodernos, lo escrito y la experiencia vivida) a Dios. Podríamos pensar las Escrituras y la Teología en una perspectiva más integradora, como las partes de un cuerpo en la que cada una cumple su función y cada una es necesaria dentro del todo.

Carolina Artana

 
At 1:16 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Barth define a la dogmática como una ciencia cuyo objeto es la exposición critica (por medio de las Sagradas Escrituras) del mensaje de Dios, que hace la Iglesia. Creo que por mucho tiempo se ha considerado a la dogmática, como doctrina de la iglesia que no se discute y que solo se debe aceptar, por esto me parece un aporte importante lo de Barth, sobretodo cuando señala que el lugar de acción de la dogmática no es algo bajado del cielo, sino un ejercicio humano que se da en la tierra y a través de la historia. Cuando plantea que el sujeto de esta acción es la Iglesia misma (teólogos, pastores, miembros, etc.) y toma como fuente indiscutible las Sagradas Escrituras, más aun que los escritos confesionales, seria importante a mi parecer, examinar la exégesis que él hace de las escrituras. Para Barth, las Sagradas Escrituras son la revelación de Dios en la Historia y cimiento de la Iglesia. Y es la iglesia la que debe cuestionarse sin cesar, si la predicación es consecuente. Esta forma dialéctica de entender la dogmática, es más inclusiva y desafiante.


Por otro lado en el texto de la Introducción a la teología evangélica, nos habla sobre la teología, una ciencia que busca a Dios, al Dios vivo que es Espíritu y poder, y que se presenta en el Evangelio, tratando de comprenderlo y anunciarlo. Se refiere sobre todo a la teología evangélica y trata de definirla como aquella que trabaja con la auto revelación de Dios, la fe y la razón. La propuesta de invertir la relación de dialogo con Dios es interesante: No somos los hombres quienes hablamos de Dios, sino Dios es el que nos habla en la historia, es un Dios vivo (Emmanuel).


La teología nos remite a la Palabra, Dios se nos revela continuamente en nuestro actuar, y responderle con nuestras imperfecciones humanas. En un principio estaba con los hombres, pero ahora entre los hombres. Gracias a esta revelación en el pasado podemos creer en su revelación hoy. En mi opinión hay que tener en cuenta que no es una tarea que contenga nuestro pensamiento sino lo que nos la revela Dios, y por lo tanto debemos estar preparados a escuchar otros pensamientos a veces en contradicción a las nuestras.


La riqueza en la reflexión teológica, esta puesta en la heterogeneidad de los lectores y reactores a las Escrituras, creo que la teología se enriquece cuando los aportes (opiniones) son variadas, porque responden a contextos distintos y es lo que da vida al texto. Barth responde a un tiempo distinto, donde era necesario afirmar su identidad, pienso que debemos estar atentos a las interpretaciones que se difunden como modelos a seguir, pero que no reflejan el contexto del lector.

Dennis Rojas

 
At 8:43 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

Texto: Barth, Kart; “Bosquejo de dogmática” pp.15-23 e “Introducción a la Teología Evangélica” pp. 31-79

En el capítulo uno del Bosquejo de Dogmática, Barth afirma que la dogmática en tanto ciencia humana es falible y relativa. Y por lo tanto está también sujeta a revisión. Pero ante todo para Barth la Dogmática es una ciencia crítica y dinámica.

Barth afirma que la dogmática sirve para dar forma a la predicación de la iglesia, al testimonio y a la educación cristiana.1 (Bosquejo pp.20;22) Siguiendo esta afirmación, podemos desprender de ella que entonces la dogmática debe ser revisada constantemente, puesto que será una regla con la que medir la exactitud de la tarea práctica de la iglesia, deberá actualizarse periódicamente en relación a los cambios que se dan en las sociedades, y reinterpretarse de a cuerdo a cada cultura.

En el segundo texto Barth afirma que la teología evangélica (que se encuentra en las diferentes tradiciones cristianas) es la que hace referencia al Dios del Evangelio, es decir al Dios que se hace presente en la vida del ser humano, para atraerlo hacia sí, es el Dios que nos sale al encuentro, es el Dios que se posiciona “junto a” y “para”2 (Int. pp. 38)el ser humano.

Por otro lado la teología evangélica ha de basarse en tres elementos, en primer lugar la Palabra, que es el Evangelio, que es el Logos que es Jesucristo mismo. Pero que es también toda la historia de la salvación, que es la historia del Pacto, de la Alianza que ha hecho Dios con su pueblo.

En esta historia de la relación de Dios con el ser humano, hay algunas personas que fueron llamadas por la Palabra misma a ser los Testigos, de esta forma justifica Barth que la Biblia sea la palabra de Dios, y que a pesar de ser un escrito humano, es también la Palabra de Dios en tanto es testimonio de lo que Dios ha hecho.

Al mismo tiempo esta palabra no esta fuera del tiempo, sino que es reinterpreda y resignificada por la comunidad (evita en este punto hablar de iglesia, y se refiere a la comunidad de los santos) que es el segundo elemento que nos guiará en la Teología Evangélica. Por último el tercer elemento que conforma la Teología Evangélica es la guía del Espíritu Santo, y por lo tanto aparece aquí la propia experiencia.

En los tres puntos esta reflejada la subjetividad, en la Palabra, esta la mediación humana como elemento subjetivo. En la comunidad esta el contexto mismo de cada comunidad en particular, es decir que se encuentra limitada por la cultura, el ethos, etc. Y por último el obrar del Espíritu se manifiesta en la propia experiencia de cada uno, que es irrefutable por ser propia pero al mismo tiempo no puede por si misma y sola, ser criterio único de verdad.

Mabel Lopez

 
At 12:12 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Karl Barth dice que la dogmática es una ciencia. Entiende por ciencia “el intento de comprender y exponer, de investigar y enseñar con respecto a un objeto y campo de acción determinados”. (Bosquejo, pág. 15). Y recuerda que como toda ciencia tiene carácter provisional y limitado.
La Iglesia Cristiana es el objeto de la dogmática y a ella se le ha encomendado el objeto y la acción a que se refiere esta dogmática, es decir la predicación del evangelio.
Karl Barth no clausura la posibilidad de hacer teología a aquellos que se encuentran fuera de la iglesia. Lo que en realidad Barth está diciendo, a mi entender, es que para hablar sobre dogmática, hay que hacerlo, por así decirlo, con “conocimiento de causa”, hay que “ser parte”, “estar y conocer”, en lugar de hablar “desde afuera” de algo que no se conoce porque nunca se ha participado de ello. Esto no significa que prohíba hacer teología a los que no pertenecen a la Iglesia sino que considera que no es posible hacer dogmática si se desconoce el objeto al que ella se refiere. Cosa que suena bastante lógica no sólo para la dogmática sino para cualquier ciencia.

“Si alguien quisiera dedicarse a la dogmática y se colocara conscientemente fuera de la Iglesia, habría de contar con que el objeto de la dogmática le sería extraño”. (Bosquejo, pág. 16). “Todo aquel que se ocupe de la dogmática, aprendiendo o enseñando, ha de situarse con responsabilidad en el terreno de la Iglesia y su obra”. (Ibíd.. pág. 17).

Por otra parte Barth, en su libro “Introducción a la Teología Evangélica”, habla de los diferentes tipos de teologías haciendo notar que aún las ideologías aparentemente “ateas” son teologías ya que transfieren la función y dignidad divina a otra cosa: naturaleza, urgencia de vivir inconsciente, razón, Nada, etc.
Pero, la teología a la que él quiere dar una introducción es a la evangélica, la cuál parte de su origen en los documentos de la historia de Israel, sale a la luz en los escritos del Nuevo Testamento y es redescubierta y retomada por la Reforma del siglo XVI.
Esta orientada al Dios que se revela en el Evangelio y se sigue revelando y que ha de ser permanente descubierto de nuevo. Sobre el cuál no tiene ni tendrá control.
La teología es palabra del hombre que responde y lo que la convierte precisamente en teología no es su propia respuesta sino la palabra a la cuál escucha y responde. La palabra de Dios es el Evangelio, esta palabra se hizo carne en Jesucristo.

“Es, pues, la tarea de la teología evangélica escucharla, entenderla y transmitirla en su forma plena, intensiva, como la palabra de la Alianza de gracia y paz: la palabra de Dios hecha carne particularmente en el Cristo de Israel, y en él, como Salvador del mundo, dirigida universalmente a todos los humanos”. (Introducción, pág. 48).

Los primeros testigos de la palabra, los testigos bíblicos han sido llamados por la Palabra misma a escucharla y encargados a confirmarla mediante los escritos del Antiguo y Nuevo Testamento. Los testigos de segunda instancia, la comunidad cristiana encuentran su labor mediante la predicación, enseñanza y diálogo en la tarea pastoral. “Cada cristiano esta llamado a ser teólogo” (Ibid. pág. 63). En esta tarea han de ser guiados por el Espíritu Santo.

“El Espíritu Santo es y será siempre el poder vivificante que se apropia libremente de la comunidad y de la teología que siempre tienen necesidad de él”. (Ibíd.. pág. 78).

Mabel E. Cámara

 
At 12:31 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

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