Métodos Teológicos

Una página de los/las estudiantes de la materia Métodos Teológicos, I.U. ISEDET, Buenos Aires, Argentina (2008)

Wednesday, September 20, 2006

Rudolf Bultmann

6. (20/9) Rudolf Bultmann (Desmitologización / hermenéutica existencial)
Bultmann, Mitología y Nuevo Testamento, pp. 149-176.


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9 Comments:

At 7:21 AM, Blogger Métodos Teológicos said...

Email: hansen@fibertel.com.ar



Tema: Mitología y nuevo testamento
Autor :Rudolf Bultmann

El planteo de Bultmann es tratar de responder a la pregunta : ¿ Puede el mensaje crsitiano exigirle al hombre de hoy que reconozca la imagen mítica del mundo como verdadera? Según él esto es imposible debido a que el hombre no puede apropoiarse de una imagen del mundo mediante una decisión, sino que está entregada al hombre con su situación histórica.
Uno de los factores que influyen es que la experiencia del mundo está tan desarrollada en la ciencia y en la técnica, que ningún hombre puede perseverar en la imagen del mundo del Nuevo Testamento.
Otro factor que influye es que ,como vimos con los ejemplos dados en clase sobre la experiencia de Rudolf Otto y lo tremendo y sus experiencias de terror, se terminó la creencia en los espíritus y demonios con el conocimiento de las fuerzas y leyes de la naturaleza.
El hombre moderno tiene la posibilidad de entenderse totalmente como naturaleza o como espíritu al diferecniarse de la naturaleza en su propio yo.
Otro punto interesante que plantea Bultmann es el de la resurrección de Jesús. Según él, el hombre moderno no puede entenderla como un acontecimiento mediante el cual se ha desatado un poder de vida que el hombre puede apropiarse mediante los sacramentos.
La dificultad radicaría en que para el que piensa biológicamente, ese discurso no tiene sentido, porque para él no existe el problema de la muerte.
La propuesta de desmitologización que refiere Bultmanna consistiría en una tarea de interpretación existecial de la mitología dualística del Nuevo Testamento. Para ello plantea una concepción filosófica cristiana del SER.
Luego tomar una actitud de desmundanización , con un abrirse libre ante el futuro, que él llama fe.
Esta decisión de la fe no está realizada de una vez y para siempre, sino que hay que mantenerla siempre en la situación concreta, al ser ella realizada nuevamente.
No son los fenómenos psíquicos , sino la actitud de la fe lo que caracteriza a la vida cristiana.
Pablo Almeida

 
At 12:57 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Bultmann afirma que la imagen del mundo del Nuevo Testamento es mítica, y es necesario desmitologizarla ya que la ciencia y la técnica nos muestran al mundo en otros términos. Intenta devolver al mensaje neotestamentario un lugar de prestigio dentro del contexto de nuestra cultura contemporánea. Es claro su interés en mostrar la significación del anuncio cristiano. El autor propone, entonces, una hermenéutica existencial; trata de comprender el mensaje del Nuevo Testamento a partir del mismo Nuevo Testamento, esto es, entender el ser como un ser ahí, el ser humano en su contexto, ese estar arrojado en el mundo. Cristo es el acontecimiento que entrelaza lo mítico y lo histórico.
Sin embargo, me preguntaba si en verdad es posible tal demitologización. Queda claro que hoy no se sostiene la cosmovisión del Nuevo Testamento (nadie cree ya en un mundo tripartito, por ejemplo) Pero, ¿será que podemos vivir sin mitos? Tal vez, Bultmann hace una valoración demasiado racional del mito, y pierde de vista el carácter de expresión de las realidades inefables. Su reflexión teológica acerca al cristianismo más a la filosofía que al ámbito de las creencias.
El mito responde a una necesidad profundamente religiosa del ser humano, expresa nuestras creencias en un lenguaje propio, simbólico. El mito, como modalidad propia del conocimiento de lo numinoso, no niega una hermenéutica, pero una hermenéutica de restauración del sentido. Queda claro que el cristianismo no es mitología, pero se expresa en lenguaje mitológico que es el que mejor lo representa. Es clara la necesidad de inculturarlo, contextualizarlo e interpretarlo en clave de nuestra realidad, de nuestro contexto ¿Por qué habría de dar cuenta de lo numinoso más acabadamente lo racional que lo mítico? Probablemente, la teología debería ampliar las miras con respecto a sus destinatarios y captar cuál es el lenguaje que está más en consonancia con la mujer y el hombre de nuestra modernidad tardía.


Carolina Artana

 
At 5:24 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Este clase de Bultmann del año 1941 provocó fuertes protestas en Alemana, y después en otras lugares como los EEUU. Es claro porque, cuando leemos tales declaraciones como:
La experiencia del mundo y su dominio están tan desarrollados en la ciencia y en la técnica, que ningún hombre puede perseverar y persevera en la imagen del mundo del Nuevo Testamento. (Bultmann 1965:151)
Tengo dudas acera de esto tipo de proclamación de Bultmann. Bultmann sí mismo luego nota la existencia de sociedades en que sigue un imagen mitológico de mundo; sin embargo encuentro en su ensayo un punto de visto con un enfoque muy estrecho en su contexto propio: de Alemana, de la academia, de las iglesias protestantes. También creo que hace una división demasiada final entre los mitos y la racionalidad; aunque reconozco su critica de la racionalidad y reducciónismo de los teólogos liberales. Rechazo proclamaciones como: ‘No comprende que una comida pueda proporcionar una fuerza espiritual’ (Bultmann 1965:153) entendiendo una relación más intima entre nuestros cuerpos, espíritus y mentas.

Por supuesto, Bultmann hace un desafío útil frente a los planteamientos de los liberales y también los de la escuela de historia de las religiones que, según él, ambos no retienen el kerigma del Nuevo Testamento. En respuesta, Bultmann propone una interpretación existencial.

La gracia de Dios nos ofrece la posibilidad de pasar del pasado hacia el futuro. En el mismo modo de Barth, Bultmann subraya que no podemos hacernos seguro o bien; todo es de Dios. Los dos rechazan la noción de algunos filósofos que una conciencia de pecado es suficiente para cambiarse. El Nuevo Testamento, dice Bultmann, habla de la totalidad del estado de caída. Somos salvados solamente a través del evento de Cristo que revela el amor de Dios. Bultmann (y también muchos otros teólogos) nombra el pecado como la rebelión o el egotismo, pero, desde un articulo de Valerie Salving, bastantes teólogas feministas han identificado el pecado como la negación de sí misma (mientras en el ensayo, como tantos otros, el hecho más del amor de Dios (la crucifixión) es entendido por las nociones de la negación.)

Bultmann tiene un enfoque corriente en la escatología en sus estudios del Nuevo Testamento. Dice que la vida del futuro se ha hecho presente. Mantiene el hecho histórico de Jesús y su significado cósmico por su identificación como un evento escatológico. Entonces, la cruz es parte de la historia de Jesús pero también parte de nuestra historia de fe.

Me interesan sus palabras al fin del ensayo acera del papel clave de la predicación, especialmente su sugerencia que, ‘la palabra del mensaje surgida en el acontecimiento pascual pertenece ella misma al acontecer escatológico.’ (Bultmann 1965:175). Hace una relación clara entre la realidad de fe y el lenguaje humano, los hechos de Dios y nuestras respuestas en relación de otros.
Rachel

 
At 8:18 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

La Desmitologización del Mensaje del Nuevo Testamento como Tarea 149 - 176
En Mitología y Nuevo Testamento
Rudolf Bultmann

Bultmann (1884 – 1976) pregunta sobre la posibilidad de creer en un Jesús histórico, tal y como lo presentan los evangelios… y Pablo, ante lo que para él es el indiscutible juicio de la ciencia. Este último lo conecta con el existencialismo al que se adhiere. De esta manera lo que cuenta para él es el nuevo Jesús que puede ser casi totalmente construido por los humanos.

Sin embargo me quiero enfocar en la siguiente frase. “No se puede utilizar la luz eléctrica y la radio, usar medicamentos y medios clínicos modernos en casos de enfermedad y al mismo tiempo creer en el mundo de los espíritus y de los milagros de Nuevo Testamento.” (152)

Es evidente que Bultmann es muy tajante en sus propuestas teológicas. Para él el mundo material y la razón son lo que conforma la “realidad” y deja fuera todo lo relacionado al misticismo y lo pneumatológico. En principio me parece como lo he dicho en previas ocasiones, una cuestión de presuposiciones. Pero como ya he hablado de ello antes, no me detendré ahí. Pero me parece que su visión es muy excluyente: es material, comprobable y “existenciable” o no es nada, quizá una memoria que valga la pena recordar y mantener.

Cuando hace alusión a la energía eléctrica y la radio, así como los avances en materia médica, deben entenderse como los avances más vanguardistas del momento. Por otro lado su equiparación de los mitos con los milagros del Nuevo Testamento me parece ofensiva.

Bultmann no se da cuenta que su argumentación por lo razonable y lo científico puede dirimirse al referirse a ellos de forma angosta o amplia. Me parece que este es un gran problema al que con frecuencia nos enfrentamos en todos los aspectos de la vida. La verdad es que no podemos decir todo cada vez que decimos algo, pues no diríamos nada (Pratt) ya que estamos limitados por tiempo, espacio y conocimiento. Sin embargo es un riesgo que hay que asumir si es que se quiere decir algo. Pero considero prudente que entre más especializados (por usar una palabra para referirme a la “profesionalización” del quehacer teológico) estemos en áreas concernientes a la teología, más cuidadosos y exactos debiéramos ser en las palabras que usamos. Bien decía Einstein que las personas que más daños hacen a sus propias causas son aquellas que no saben y creen o pretenden saber (MacKenzie).

Por último en esta serie de pensamientos aleatorios, creo que si Bultmann existiera (palabra que probablemente preferiría en vez de “viviera”) se sorprendería de la gente que tanto criticó en el párrafo que seleccioné. En especial si supiera que muchos de ellos son ídolos (no en sentido mítico) de millones y que los padres se refieren a ellos como ejemplos a seguir para sus propios hijos. Me refiero a todos aquellos deportistas, en especial a los futbolistas, que si bien usan internet, teléfonos móviles, se someten a tomografías y cirugías láser, son unas de las personas más supersticiosas que conozco: evitan o procuran ciertos colores, comidas, lugares, personas… en fin todo lo que se ha dado a conocer como “cabalístico”. Pero en nuestra posmoderna sociedad ya no llama más la atención. Me pregunto ¿Qué más da?


Guillermo Bernáldez

 
At 1:50 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

1. Considero que es importante el esfuerzo que realiza el presente autor por hacer comprensible el mensaje del nuevo testamento para el hombre moderno. Siento que esta preocupación es lo que lo mueve a realizar tal investigación y camino hermenéutico que para muchos de sus contemporáneos es erróneo.
2. Uno de los problemas que me surge es su antropocentrismo. Por ejemplo en su texto dice: “(...) religión es el anhelo del hombre dirigido más allá del mundo...” (p. 157). ¿Es algo que parte del hombre hacia la divinidad? ¿O es la divinidad que se mueve hacia el hombre? ¿De quién es el movimiento? En el cristianismo es la divinidad la que convoca a un pueblo y realiza un pacto con él. Es la divinidad creadora la que se mueve y contacta con “lo humano”. Y también veo el antropocentrismo en la decisión humana entre la vida sin la fe o la vida en la fe. ¿Dónde queda Dios en relación a nuestra fe? Porque si entiendo bien a Bultmann la gracia de Dios viene luego de aceptar la vida en la fe, y los que no aceptan la vida en la fe ¿no reciben la gracia de Dios?.
3. Por otro lado, ¿no es peligroso usar la filosofía, en este caso el existencialismo, como llave hermenéutica? Siento que el N. T. tiene otra lógica, que la revelación de Dios en quienes escribieron los libros del mismo, como de la Biblia en sí, no puede estar sujeta a comprensiones filosóficas, porque se sujeta solamente a una comprensión, a la existencial, y la diversidad de comprensiones y puntos de partida se pierden.
Laura Sol Lombardo

 
At 3:17 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

Bultmann es un contemporáneo de Barth, con el cual trabajó en la teología de la dialéctica (el conocer por medio de afirmaciones y contrafirmaciones), pero luego tomo su propio camino yendo hacia la filosofía de Heidegger. Al igual que Barth se preocupó por el cómo transmitir el mensaje bíblico hoy, ya que consideraba a la misma el fundamento de todo.
El tema estaba en entender lo que decía ya que su lenguaje corresponde a otra época, que no se manejaba en su tiempo, siendo imposible comunicar su mensaje sin una traducción. El habla de la desmitologización, quitar los rasgos mitológicos de los relatos para tener el mensaje puro y por trasmitirlo hoy. Bultmann plantea que el ser humano expresa su fe por medio de lo mitológico, por lo cual la tarea del teólogo es desmitologizar el mensaje del Nuevo Testamento. El ser humano mediante las leyes científicas actuales critica al mensaje cristiano. No comprenden el actuar del Espíritu Santo en la vida y los sacramentos, ni la muerte como un castigo a causa del pecado, ni la resurrección de Jesús.
Por esto hay que desmitologizar el mensaje, tomando la totalidad de sus imágenes, considerando al mito como la manera humana de hablar sobre lo divino que fundamenta al mundo y a nuestra vida, considerando que en el N. T. es una representación sobre un hecho (la vida, muerte y resurrección de Jesucristo) sin olvidar que debemos mostrar el actuar de Dios en Cristo como acontecimiento salvífico e histórico.
El que vive de lo invisible, del Espíritu, en la fe, confía en Dios y su amor, que lo libera, lo hace libre frente al mundo y obediente a Dios. Así la fe y el amor caracterizan a la vida cristiana.
Pero en el Nuevo Testamento se nos habla sobre otra cosa que va más allá del hombre; la acción de Dios para liberarnos de este mundo, de un acontecer salvador que se da en Cristo. Aquí el hombre comprende la necesidad de que Dios lo libere y le de vida. Pero como está en pecado no puede acercarse a Dios por su voluntad, necesita una intervención de Dios mismo, y esta se da en Cristo, donde el amor cambia al ser humano. Jesucristo existió como Jesús de Nazareth en la historia, por lo cual deja de ser un personaje mitológico, Dios muestra su ser en la historia.

Creo que la desmitologización vale la pena tenerla en cuenta, en el sentido que nos permita entender y darle significado a lo que nos plantea el mensaje bíblico hoy. El problema está en cual es el límite para llevar a cabo esta desmitologización, quién establece que es mito y que no. Todos los relatos tienen alguna representación de lo divino que se da en el mundo y es lo que le da sentido a tal o cual acción; es la manera en que vivieron tal experiencia y encontraron esa manera para expresarla, que por supuesto siempre es limitada.

Dennis Rojas

 
At 3:21 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

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At 3:24 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

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At 1:15 PM, Blogger Métodos Teológicos said...

En Mitología y Nuevo Testamento, Bultmann presenta el problema de la imagen mítica del mundo en el Nuevo Testamento y la tarea de desmitologización del mensaje. Nos permite percibir que los textos del Evangelio, están dentro de un discurso mitológico y cada uno de los motivos se pueden remitir a la mitología de su tiempo, de la apocalíptica judía y del mito gnóstico de la redención. Por lo tanto, esto es hoy increíble para el ser humano.
Me parece un aporte valioso interpretar el mito desde una mirada existencial, desde donde cada ser humano se entiende a sí mismo en su propio mundo; y no querer explicar el mito desde un punto de vista cosmológico, como algo que aconteció o acontecerá como un evento cósmico.
Al hablar de la fe, el autor, menciona la entrega de la persona a la totalidad, a su origen, a Dios. Al ser una entrega confiada, brinda la posibilidad de redescubrir el sentido del ser. Esta entrega es descrita como liberación, en la cual, el que se entrega se libera en sí mismo, al liberarse de todo, a lo cual pudiera aferrarse. (pg. 164). Se presenta aquí a Cristo como la revelación del amor de Dios, que libera al ser humano de sí mismo para sí mismo, al liberarlo a él para una vida de la entrega en la fe y en el amor.
Coincido con lo que Bultmann distingue como punto decisivo entre el Nuevo Testamento y la filosofía: una acción de Dios que hace posible la entrega, la fe, el amor, la vida propia de cada persona.
En este capítulo el autor intenta desmitologizar el mensaje del Nuevo Testamento, con el objeto de encontrar en la palabra de Dios el mensaje de la persona y el destino de Jesús de Nazareth en su significación histórico salvadora, comprensible como un fenómeno histórico espiritual. (pg. 176)
La presencia de Dios, se afirma en la historia, desmitologizando así los fenómenos narrados en el Nuevo Testamento y que describe Bultmann, los cuales, están sujetos a la observación histórica, sociológica, psicológica y sin embargo, son fenómenos escatológicos para la fe.




Mariana Rosa Serrano

 

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